Una noche vimos un reel de sushi en tubo y arrancamos antes de irnos a dormir. El nombre salió de un brainstorming de cuarenta minutos esa misma noche.
Nuestro primer mostrador medía tres metros por dos, abajo de una escalera en Palermo. Menos de cuatro meses después de la idea, había fila en la calle Honduras.
Salimos a preguntar en la calle cuándo comen sushi. Casi todos dijeron de noche, sentados, en una cita. Nosotros queríamos que se comiera caminando, al mediodía, yendo a algún lado.
Nunca quisimos que la gente dijera que comió sushi en tubo. Queríamos que dijera que se comió un Pushi.
Ahora lo llevamos a Estados Unidos. Nos vemos en Miami.
Wanda y Martín
Fundadores de PUSHI



















